Microficciones de vidas completas
martes, 21 de septiembre de 2010
Matusalen
El veneno reposaba silente sobre la vieja mesa, después de 70 años, de contemplarlo cada mañana, el anciano, que siempre ha sido anciano, decidió que 969 años eran suficiente. ¿Para qué completar un siglo?
1 comentario:
Princesa Guerrera
dijo...
jajajaja... excelentemente irónico
26 de septiembre de 2010 a las 18:23
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1 comentario:
jajajaja... excelentemente irónico
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