Una tormenta duerme sobre esa montaña verde. Nadie sabe los rencores que esa pacífica selva guarda bajo tierra.
martes, 30 de agosto de 2011
viernes, 26 de agosto de 2011
Castigos
Lo reprobó con la mirada. Desde lejos, doña Martha le reprochaba los malos hábitos a su marido, como si se tratara de un niño. Después del regaño, él se fue triste para su cuarto. Se bajó los pantalones y esperó a que ella llegara a darle las tres palmadas merecidas por su mal comportamiento en la mesa.
El sueño
Entró en un sueño profundo. Su vida estaba resumida en la pintura que había terminado la noche anterior, donde se apreciaba un tigre que salía del interior de un hombre para devorarlo. El descanso se prolongó por varios días, a un tigre en cautiverio solo le queda dormir.
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