lunes, 28 de febrero de 2011

El que ama

Subo por las escaleras de tu vida como un bienhechor que quiere amarte. Subo por las empinadas calzadas de tus heridas, las quiero sanar. Me descuelgo por tus miedos y caigo en el fondo de tu fango, lo quiero limpiar. Soy yo. El que te ama

domingo, 27 de febrero de 2011

En el cuerpo

Te amo y tiemblo

No se alarme usté

Querida María del Mar

Este florecimiento es inofensivo.

martes, 22 de febrero de 2011

Mares

Tomaste los pedazos de mi vida, Ventura mía
Y de a poco los fuiste retoñando en ti
Tus mares y tus días fueron el arroyo
En el que la felicidad nadaba
Pero como una señal atroz
Tus corrientes fueron crecientes
Y hoy las aguas del sosiego
Son las aguas de lo incierto
Tu Pacífico, ya no es pacífico
Es Mar Muerto.

Tres

La saeta de tu amor
Me hirió inmisericorde
La red de tu engaño
Me cercó
Fue tu compañía
La soga en la garganta.

jueves, 17 de febrero de 2011

Futuro

No era un espejo como cualquiera. Su superficie era cónica. Extraña. El fin de la mayoría de los hombres. El averno.

martes, 15 de febrero de 2011

Engaño

Se le aguza el alma al amor mío

Cuando la sorprendo con el engaño en la boca

Se le pierde la mirada

Y los dedos buscan letras de vida

Su juego es inocente y vil

Le escribe cartitas virginales

A un don Juan sin rostro

Pero sus brazos son mi cárcel

La tierra errante de mi desvarío

viernes, 11 de febrero de 2011

lunes, 7 de febrero de 2011

Raskólnikov

La cabeza apenas le colgaba de la piel. Inclinada hacia atrás ya no decía más palabras.

Sueños

"Entrenar para muerto", así decía el viejo cuando quería dormir. Era su forma de eternizarse, de resistirse a la muerte. Quizá la muerte que anhelaba y no, como su hijo.

El viejo no creía mucho en la vida, y hablo en pasado sin saber por qué, siempre escribo en pasado. El viejo cree en el reino, el de mar de cristal y calles de oro, donde los que llegan durarán la eternidad conociendo a su Amo y Rey.

En sus continuas divagaciones sobre varios escritos de dudosas procedencias y malas traducciones, aprendió que el hombre en sí mismo es un pesar. Una pena. Que es lo mismo ganar el mundo que perderlo. Que no hay diferencia para la mortaja.

Una noche, mientras soñaba, sudaba. La vieja lo miraba con recelo. Asustada. Atinó a decir mi nombre. Por su fácil dicción. Despertó, todavía medio en el sueño, miró a la vieja y dijo: “no vuelvo a entrenar para muerto”.

viernes, 4 de febrero de 2011

Mirada

Tus ojos

Bajan por mi mirada

Como un río arrebatado

Que me ahoga

Rutina

Era su primer día como cartero. Todo estaba dispuesto: la bicicleta, el maletín, los paquetes. Después de 10 años sigue él ahí, pedaleando tristezas, remasticando sueños. Simplemente es el cartero.

Prácticas

El maestro le enseñó el arte del suicidio diario con un vaso de agua.