nunca se verá mi tristeza
ni la de nadie.
El hechizo nunca es
nunca fue
el futuro no existe.
Las posibilidades del mañana
no son más
que los pesares del ayer.
Cierra la puerta
para que juntos estemos
desnudos
como la primera vez.
Que la daga de mi tristeza
sea descubierta por tus ojos
símbolos sempiternos
del ayer.
El guerrero troyano del pasado
nunca será el espejo
del valiente que hoy
no existe.
Demonios de azufre
cerca dejan su olor
sobre el cuerpo solitario
que en la cama dejó el pudor.
La figura mítica de tu belleza
hoy es la muerte
que un día invoqué
y que hoy no deseo.
La noche es larga
el día también
las palabras se acaban
como lo hace el respirar.