lunes, 4 de enero de 2010

Un averno eterno

Era una noche serena de verano, las cucarachas salían por todos los rincones de la casa, incluso algunas volaban. Amadeus estaba sentado frente al enorme pórtico que habría paso a la luz de la luna llena, mientras se mecía en una silla el piso crujía, la polilla había logrado hacer un buen trabajo en diez años de abandono, por la mente del joven, como fotografías, aparecían las imágenes de la noche de su fracaso. Diez años atrás en esa misma casa y en una noche muy parecida había recibido la revelación que cambiaría su vida para siempre.

¿Crees que me equivoqué? le preguntaba a su reflejo, que venía de un espejo lejano al interior de la casa, en el que desde ese día no lograba verse completo, a veces le faltaba un ojo, o media cara, una oreja, y demás partes de las cuales se había desprendido para siempre. El mutismo llenó la pieza, las cucarachas volaron cerca de su cabeza, los recuerdos en sepia, levantaban polvo en su memoria, recuerdos que había guardado ingenuamente para siempre. En la imagen, un tierno niño se introducía en el averno predicado por el Mashiaj hebreo, milagrosamente escapaba por la mano del que fue en el Bereshit, mientras un carbón encendido tocaba sus labios.

Se dio cuenta que había perdido todo el tiempo, como la joven abeja que no estuvo en la flor sino en espinos, el vago recuerdo de su rescate, lo llevó a entender que después de la redención debió morir, pero hoy estaba incompleto, pero vivo. En ese momento la casa se derrumbó y su reflejo mirando el desastre lo despidió del mundo de los sueños.

3 comentarios:

El Peregrino dijo...

El tiempo pasado. Lo que más duele, el averno que se va. Me has seguido y, si lo has hecho con atención, verás que escribo para no olvidar o precisamente para poder hacerlo.
Por eso me gusta tanto Proust...
Saludos amigo, desde el purgatorio.

Caminante dijo...

Saludos compañero desde este caminante sin sendero, sin camino y sin horizonte.
El mejor herramienta del hombre es su capacidad para olvidar.
Pásate por mi blog!!!!!

El peregrino dijo...

Vine a por más y no encontré nada. Volvé, escribí...