jueves, 12 de marzo de 2009

SÓLO PUNTOS

En la bolsa estaba el pequeño cuerpecito. No logró contenerse. Vomitó. El dolor que produce el perder lo que nunca tuviste. Esteban levantó la mirada. Recordó un libro. para ser exacto "el otro, el mismo". Era un poema. Titulaba "1964". Lo que remembró decía " Nadie pierde (repites vanamente) sino lo que no tiene y no ha tenido nunca". Borges. Como siempre se bloqueó. Un reproche recibió. Normal. Nada raro en ellas, después le dije yo. Y qué era. Esa fue mi duda. El respondió. El feto de nuestro amor.

3 comentarios:

Muestrario de Palabras 2 dijo...

Felizmente de ese cuerpo muerto sera la semilla de un amor mas bello y mas seguro.
Un beso
Maria

El peregrino dijo...

¡Qué triste! Me encanta cuando citas a Borges.
Te sigo, amigo.

Julibelula dijo...

ouch... muchas veces el amor nace muerto, nada mejor que adrle un entierro digno y mirar para otro lado, y que el otro se quite para que deje de tapar el paisaje