lunes, 23 de febrero de 2009

RECORDANDO LA MIGRAÑA

La tristeza la llevo en el bolsillo. Uno no sabe cuando puede hacer falta y sobre todo a mi que por ahí, de vez en cuando, se me sale una sonrisa hipócrita. Bajé caminando, como lo hago en estos últimos días, desde el trabajo hasta la casa. Te pensé. Pero no como antes, la migraña no me dejó. Me acordé como me veía en tus ojos, pero creo que ya no es así, ahí, en tus ojos, deben estar dos o tres muchachos de esos que andan detrás de ti y que los puedo recitar con nombres y apellidos. La calle estaba muy oscura, recordé cuando jugabamos a la guerra de los mil días. Me pareció ver tu silueta, pero no, a veces alucino, con vergüenza lo confieso. Después de mucho andar la tristeza me invadió como nunca, se me escapó de la billetera. Cuadras después vomité, pero aun no se por qué. Tengo dos hipótesis, la migraña o tu recuerdo.

4 comentarios:

Mariana dijo...

Cuanto recuerdo esas mismas sensaciones! La nostalgia tiene que ver con ese desborde de migrañas que resultan ser esas personas que amamos alguna vez. Me gustó , saludos desde MAR del PLata
Lila

Campanula dijo...

yo creo que era su recuerdo

El peregrino dijo...

Creo que sido por causa del recuerdo. Pero el verdadero vómito fue esta entrada.
Gracias. Como siempre, una excelente lectura.

Julibelula dijo...

Uy... final asesino...